Víctor Álvarez: "La política cambiaria destruyó el aparato productivo y atizó la inflación"

#HablandoEnBervum con Víctor Álvarez, Economista, Premio Nacional de Ciencia y ex ministro de Industria y Comercio, sobre la coyuntura político-económica venezolana y rentismo.

bervum


A menudo se suele comparar los ciclos de la economía venezolana con las noches de borrachera. Los ciclos altos equivalen a la pea que nos metemos cuando la quincena y los tickets caen un día viernes. Entonces, a medida que usted se va embriagando, empieza, con poca reflexión, a excederse del presupuesto, a no medir las consecuencias y a depositar las esperanzas en que el parlay de mañana cubrirá el déficit que dejó la parranda. Los ciclos bajos son la mañana del sábado, perdió la apuesta, y al malestar de la intoxicación se le suma la preocupación de ver de dónde sacará plata para llegar a fin de mes. Bueno, la actual situación económica del país es el ratón de la tremenda rasca que nos metimos en el último ciclo de precios petroleros altos.

Nada nuevo, este comportamiento viene repitiéndose en Venezuela desde que se adoptó un modelo de acumulación extractivista basado en la explotación intensiva del petróleo, -que como lo explica el economista, Premio Nacional de Ciencia y ex ministro de Chávez, Víctor Álvarez-, tiene una expresión en el "capitalismo rentístico", y otra, una vez llegado el chavismo en el "neorrentismo socialista".


Dos formas de administrar la embriaguez

 

¿Cuál es la diferencia entre estas dos expresiones?

La diferencia está en que en el capitalismo rentístico la renta petrolera se utilizó fundamentalmente para financiar el proceso de acumulación, las inversiones de capital a través de préstamos a bajas tasas de interés y a largos plazos a los inversionistas y empresarios, con inversiones en infraestructura y servicios de apoyo al aparato productivo, así como un aumento de la nómina pública que creó el mercado que ese desarrollo capitalista requería. A diferencia en el neorrentismo socialista, la renta se utilizó para financiar los programas sociales del gobierno ante la prioridad que este le dio a la reducción del desempleo, la pobreza, y la exclusión social.

El problema que tienen ambas expresiones del mismo modelo es que funcionan a la perfección mientras los precios del petróleo están altos. Esa ilusión de progreso y prosperidad que le es propia al modelo extractivista-rentista se prolonga mientras los precios del petróleo están altos; pero una vez que colapsan y ya no hay petrodólares para financiar ni el capitalismo rentístico ni el neorrentismo socialista, entonces ese castillo de naipes se derrumba, cae por su propio peso, es insostenible.

¿La crisis actual es producto del colapso del neorrentismo socialista?

El problema que hemos tenido en el neorrentismo socialista es que todas las patologías inherentes al ADN del modelo extractivista se acentuaron, es decir; si en algún periodo los rasgos patológicos del modelo extractivista se exacerbaron, fue justamente en los últimos diez años a raíz de todas las desviaciones y los errores de política económica que se han cometido en esta década. El error que más daño ha causado es mantener una prolongada sobrevaluación de la tasa de cambio, que luego se complicó aún más con un régimen de cambios múltiples. El gobierno en los últimos años decidió utilizar el anclaje cambiario como un instrumento de política antiinflacionaria, o sea, ante su creencia limitante de que aquí los empresarios privados eran sus enemigos, que estaban conspirando contra el gobierno, que estaban disparando los precios, el gobierno decidió dejar el dólar barato, convertirse él mismo en importador, o autorizar y darle licencia de importación a "empresarios amigos", lo que se conoce como la boliburguesía. Ese dólar barato lo que hizo fue estimular importaciones baratas que compitieron de manera desleal con la producción nacional, fueron desplazándola y quebrandola. Por eso, aquí muchos productores del campo, muchos fabricantes de la ciudades, al ver el incentivo que ofrecía un dólar barato para importar decidieron cerrar su fábrica, parar su producción, transformarse en importadores, armar su carpeta CADIVI y dejar de producir, de sembrar, fabricar, de criar ganado, ¿Qué pasó? Bueno eso no se vio mientras hubo un enorme torrente de divisas que alcanzó para financiar todas esas importaciones, o sea, no se noto que el aparato productivo se estaba cayendo a pedazos, que las empresas estaban cerrando y se estaban convirtiendo en importadoras.

"Mucha de esa plata que debería ir a la importación de alimentos, medicinas, materias primas, insumos intermedios, maquinarias y/o repuestos para el aparato productivo, termina en manos de los especuladores cambiarios y de los corruptos (...)"

Esta situación se puso en evidencia cuando los precios del petróleo colapsaron y el país ya no tuvo esa capacidad de importación, de traer de afuera lo que aquí estábamos comiendo, utilizando, etc, y entonces, como el aparato productivo estaba diezmado, no pudo reaccionar para compensar los vacíos que estaba dejando la pérdida de la capacidad importadora del país. Eso es lo que ha provocado esta terrible crisis de desabastecimiento, escasez, acaparamiento, especulación e inflación que azota a la población.  

Estas son consecuencias del mal manejo de la política cambiaria como instrumento de política antiinflacionaria porque entonces terminó generando unos incentivos perversos al estimular toda clase de importaciones baratas que barrieron la producción nacional y el problema se agravó una vez que el gobierno decidió poner en marcha un régimen de cambios diferenciales, al igual que en la Cuarta República, como si no se hubiese aprendido absolutamente nada de lo terrible que fue en el pasado mantener un régimen de cambios diferenciales, donde la diferencia entre la tasa de cambio oficial más barata y la tasa más cara, es tal, que se convierte en una tentación para todos los cazadores de renta, especuladores cambiarios y corruptos que siempre logran con la complicidad del funcionario de turno echarle mano a los dólares baratos para después revenderlos mucho más caros en otros mercados. Mucha de esa plata que debería ir a la importación de alimentos, medicinas, materias primas, insumos intermedios, maquinarias y/o repuestos para el aparato productivo, termina en manos de los especuladores cambiarios y de los corruptos, de modo que no ha funcionado la política cambiaria ni siquiera como instrumento de política antiinflacionaria, porque la inflación está corriendo en estos momentos a razón de 25% - 30% mensual y esa es una clara evidencia: la política cambiaria lo que hizo fue destruir el aparato productivo y a la larga atizar la inflación.


El dolor de cabeza: "dolar today"


Algunos sectores ven en la dolarización una salida a la crisis ¿Qué opina usted?

La dolarización es un fenómeno que se suele dar en los países que sufren de una persistente y creciente inflación. Cuando el médico que pasa consulta, el mecánico de un taller o el buhonero que tiene un puesto de ropa en alguna calle de Caracas, ve que esos bolívares con los cuales compra ropa, compra repuestos importados, o recibe el pago, al día siguiente valen menos y a la semana valen mucho menos y en un mes prácticamente no valen, entonces, todos esos actores económicos, siguen una especie de lógica del sentido común que les pide que salir rápido de esos bolívares y proteger su capacidad adquisitiva y ¿qué hacen? pues compran dólares, porque así el señor del taller mecánico tendrá como responder cuando le llegue el proveedor a reponerle los repuestos con base en el precio actual del dólar paralelo, porque esas partes, esas piezas, son importadas, la ropa que se vende en los mercados informales es importada.

"(...) no hay razones técnicas y económicas que sirvan para explicar o justificar el desquicie del dólar paralelo que hemos visto en las últimas semanas(...)

Por eso, el fenómeno de la dolarización, tiende a acentuarse en los países que sufren una creciente y voraz inflación, como es el caso de Venezuela, donde la gente busca un refugio para su capacidad adquisitiva. Ahora, hay que distinguir esta dolarización como fenómeno espontáneo y la dolarización como política oficial, tal como ocurrió en Ecuador, por ejemplo, o como ocurrió, mucho antes, en Panamá o en El Salvador, donde los gobiernos decidieron sustituir la moneda nacional por el dólar y decidieron una tasa de cambio y se fijaron que en un año la moneda nacional dejaría de circular, sería recogida por la autoridad monetaria y cambiada por divisas, etc. En Venezuela, la dolarización espontánea es un proceso que ya tiene años, comenzó por la fijación de precios en dólares aunque las operaciones de compra-venta se hacían en bolívares, empezamos a ver vehículos en dólares, apartamentos en dólares, pero hoy en día ya las computadoras los artefactos electrodomésticos, los celulares, etc, se cotizan en dólares, es decir, el precio se fija en dólares, pero la operación también se termina dando en dólares, aunque en el registro mercantil se ponga en bolívares, realmente el comprador y el vendedor hacen una transacción en dólares. Aunque, el único dólar al que tiene acceso la gente común es el dólar en el mercado paralelo porque al dólar DIPRO o DICOM solamente tienen acceso quien tenga influencia en los decisores del gobierno. Entonces, es un fenómeno distinto, la dolarización espontánea, que se ve en el día a día, a la dolarización como política oficial, como decisión de gobierno.

Yo no veo probabilidades de que este gobierno que tiene a Estados Unidos o como lo llaman "El Imperio Estadounidense" como su archirrival, vaya a terminar acogiendo su moneda, el dólar, el símbolo del imperio para sustituir al Bolívar como moneda nacional. Pero eso no quiere decir que el proceso de dolarización, en los hechos, no siga marchando, pero la dolarización como política oficial la veo inviable en el marco de este gobierno.

Esta dolarización espontánea tiene como marcador el dolartoday, ¿considera usted que dolartoday posee componentes especulativos y políticos?

Indudablemente el DolarToday, Dólar Cúcuta, y la más reciente modalidad: el dólar Instagram, tienen un altísimo componente especulativo. De hecho, no hay razones técnicas y económicas que sirvan para explicar o justificar el desquicie del dólar paralelo que hemos visto en las últimas semanas. Este dólar se define de una manera tan opaca, tan poco transparente, sin mayores criterios, y eso expresa el alto componente especulativo que tiene, pero también hay un componente real, hay unos hechos ciertos que sirven de puntal para esa especulación, en primer lugar la certeza de que las divisas son cada vez más escasas, la alarma que se regó cuando circuló la información de que PDVSA no había pagado a tiempo el capital y los intereses de los bonos, en donde luego se le echó la culpa al CityBank, y ellos respondieron diciendo que no habían recibido los depósitos de PDVSA, la manera tan torpe y escandalosa con que se manejó el incidente, lo que hizo fue aterrar a la gente, a las empresas y a las personas que necesitan tener divisas para protegerse (como lo explique antes) de la voracidad inflacionaria, esa es una razón objetiva, además de eso, se sabe que en los últimos meses de cada año en Venezuela aumenta la liquidez, se empiezan a pagar los aguinaldos, las utilidades, los bonos; hay mucha plata circulando y por supuesto eso lo aprovechan los especuladores que en buena parte del año compran el dólar paralelo cuando está barato y luego esperan que la gente reciba sus aguinaldos y sus utilidades para subir el precio y con esa simple operación acumular ganancias millonarias. A eso se le suman las perspectivas tan oscuras que hay en el mercado petrolero internacional.  

Ber Vum