¿Por qué migran los venezolanos?

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¿Por qué migran los venezolanos?
La migración se debe entender como un fenómeno natural, tan es así que la vida misma y su evolución, ha sido perfeccionada por esta fuerza cambiante y renovadora, todos los seres vivos migran o estarían dispuestos hacerlo si sus condiciones de vida se tornasen inadecuadas, generalmente emprender un cambio de esta magnitud, es con el fin de mejorar la situación preexistente.
De los animales, el homo sapiens sapiens es uno de los que más migra, desde su nacimiento en el continente africano en la zona de los Grandes Lagos, hasta los astronautas y cosmonautas que habitan la Estación Espacial Internacional, ha habido ese impulso por la migración, por descubrir nuevos territorios, habitarlos, colonizarlos y hacer civilizaciones.
Digo todo este preámbulo, porque no soy de los que cree, que migrar es un acto de felonía o traición a la Patria, tampoco considero que el que migra es un héroe, simplemente me parece un hecho, mas no un problema.
Muchos países han quedado casi despoblados para muestra Irlanda, la cual sufrió una hambruna que casi extermina toda la población y parte de la que sobrevivió fue porque migró a los Estados Unidos. La Alemania Nazi, que era sin duda alguna el País más próspero de la tierra para 1933, huyeron grandes cantidades de personas preparadas y ricas producto del régimen racista que se instaló, científicos como Albert Einstein, lograron abandonar aquella locura que estaba por desarrollarse, sin embargo hay un hecho incontrovertible, con la gente que se quedó en el Tercer Reich, lograron desarrollar una superpotencia amenazante que estuvo al borde de colonizar el Mundo.
En Venezuela sus ciudadanos han experimentado a través de su historia, distintos tipos de migración, nuestros indígenas eran grandes navegantes y poblaron las Antillas, por ello se llama el Mar de los Caribes; igualmente los españoles trajeron africanos para esclavizarlos, que dio nacimiento a ese nuevo género humano del que hablaba Bolívar; contemporáneamente, los hijos de ese mestizaje, el “negraje” que se dedicaron a la actividad agropecuaria de conucos, así como se alistaron en hatos y plantaciones, con la llegada de la explotación petrolera migraron a los nuevos centros industriales en búsqueda de mejores oportunidades, el “éxodo campesino” era una Völkerwanderung en todo su estricto sentido, millones de desplazados de los campos abandonados, sin educación, sin servicios, sin esperanzas; la migración no es un hecho nuevo.
Ahora bien, el fenómeno migratorio que se ha dado en Venezuela en los últimos años es sui generis, por cuanto en apariencia, pareciera que la mala situación económica por la que atravesamos en el año 2016 fue la causa, sin embargo en el 2008 cuando el Mundo desarrollado estaba sumido en una profunda crisis económica y la República Bolivariana de Venezuela estaba pasando uno de sus mejores momentos económicos de su historia, muchos nacionales aprovecharon “con petrodólares cadivi” para irse a esos paraísos neoliberales donde estaban matando a la gente de hambre, sacando familias enteras de sus viviendas, negando educación a sus hijos indocumentados y negando la salud en hospitales privatizados. Pero allí no termina lo insólito de nuestra muy venezolana migración, los que se iban o van del País son los que mejor situación económica ostentan, tienen vehículos o varios vehículos, no “catanares, tostones o llagas”, carros del año, vivienda en las mejores zonas de las mejores ciudades del País, educación privada y pública en los mejores colegios y universidades autónomas, acceso a clínicas privadas y hospitales públicos equipados con los mejores y más avanzados equipos, gasolina, gas doméstico por tuberías, peajes, luz, agua, condominio, transporte público, teléfono celular, teléfono fijo, internet, televisión por cable y satelital, todo, prácticamente gratis; hasta subsidios a la comida.
Aunado a lo anterior, no se puede dejar a un lado el flagelo de la delincuencia, muchas personas, sobre todo mejor acomodadas, se sienten inseguras en Venezuela en la actualidad, han sufrido robos, atracos, secuestros, viven con angustia y ansiedad por sus hijos y hasta han cambiado los hábitos de vida, se acuestan más temprano y no salen para nada de sus casas salvo una emergencia, sin embargo esto no es un problema nuevo, en la época de los 90 me recuerdo que mataban a la gente por un par de zapatos deportivos, también me recuerdo que los secuestros de ganaderos y empresarios era pan nuestro de cada día en los 80, sin embargo era poca la gente que migraba del País por esa situación.
He sabido de venezolanos en grandes cantidades, que han vendido todos sus bienes y se han ido a otros países porque allá la cosa está mejor, no obstante cuando se devuelven los encierra un aura de misterio y confidencialidad sobre su experiencia en el extranjero, la gran mayoría viene con las tablas en la cabeza, porque migran y creen que en otros países les proporcionarán las mieles que damos por sentadas en esta Revolución, dicen “me vine porque no me gustó la comida”, “me vine porque mi mamá se enfermó”, etc; pero no dicen la verdad verdadera y es que en esos países sobre todo en los llamados desarrollados, la gente trabaja y mucho para poder sobrevivir, porque todo es privado y todo vale dinero y no existe un estado capaz de proporcionar los servicios y los bienes que un estado socialista proporciona, porque simplemente el neoliberalismo es así. De todo se hace un negocio, hasta del aire que respiras, hasta del agua, hasta de la tierra, hasta de Dios.
Por ello concluyo que la principal causa de la migración venezolana es la ignorancia, porque la gente se la pasa viendo a diario telenovelas, programas de telerrealidad y malas películas de Hollywood; se hacen una idea errada de una sociedad determinada y cuando migran, les son arrebatados los dólares que pudieron conseguir de manera honesta o fraudulenta en Venezuela, lo cierto es que se los quitan hasta que quedan con una manito adelante y otra atrás, y por supuesto endeudados. Claro está, existen un grupito de migrantes que van al extranjero y logran establecerse, son exitosos económicamente, sacan mucho provecho de sus cualidades adquiridas en un País como Venezuela donde el acceso a la educación los formó y son fieles testigos que en esos países desarrollados, jamás se hubiesen graduado de médicos, ingenieros, abogados, porque simplemente estudian los ricos, la famosa fuga de cerebros, no obstante si hubiesen nacido en los países que los acogieron muy probablemente estuvieran vendiendo hamburguesas o cortando el césped a un Trump cualquiera.
Por último les voy a contar una anécdota para aquellos que se “irían demasiado de Venezuela” y se la pasan diciendo que en el País no hay medicamentos para el cáncer, las enfermedades crónicas y que no hay nada en los hospitales y que se la pasan viendo “Dr House”, “Sala de Emergencia”, entre otras series que hablan de lo excelente que es la medicina en los USA -que no lo niego ojo- solamente que es para los millonarios: el entonces vicepresidente de los Estados Unidos de América Sr Joe Biden, no se lanzó a la presidencia de su País como es la costumbre, por tener un hijo enfermo de cáncer, lo cierto de todo es que el segundo al mando de la superpotencia iba a vender su única casa para poder costear los altos costos que implicaban los gastos y los medicamentos, de hecho el presidente Obama, le hizo un donativo para que no perdiera su vivienda y pudiera afrontar la enfermedad, el muchacho murió hace unos días luego de esa penosa enfermedad, lo que quiero hacer entender es que un miembro de la elite estadounidense como es un vicepresidente de la república, no puede costearse un tratamiento de cáncer en su propio País, cosa que en una farmacia de alto costo venezolana los dan a precios subsidiados, solamente que por ser casi gratis, se acaban y entonces la gente dice que es culpa de Maduro, pero bueno no caigo en esas discusiones bizantinas, espero que les vaya muy bien migrantes y hagan bastante plata, pero les recomiendo que no se enfermen…
Abg. Jesús Millán Alejos
Magister en Relaciones Internacionales.

Jesús Millán Alejos