Hasta cuando la C.I.A y la Burguesía

bervum

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Hasta cuando la C.I.A y la Burguesía

 

“Hay que hacer creer al pueblo que el hambre, la sed, la escasez y las enfermedades son culpa de nuestros opositores y hacer que nuestros simpatizantes se lo repitan en todo momento.”  Joseph Goebbels

Había referido en mi artículo anterior acerca de la mala administración pública que sufre nuestro país actualmente. Hoy quiero profundizar en la maquinaria ideológica que permite que todos nosotros allá afuera le permitamos al gobierno seguir dándonos excusas baratas de por qué las políticas implementadas fracasan. Tener y querer un gobierno revolucionario de izquierda no significa obligarnos a tener un gobierno ineficiente que destruya lo que con esfuerzo se había logrado a partir del Comandante.

Es interesante observar que siempre que hablamos de los problemas a lo interno el Presidente Nicolás Maduro está sufriendo un “ataque despiadado”, “un intento de asesinato” o en el mejor de los casos “no lo dejan trabajar”. Las burguesías alrededor de todo el mundo lo atacan y el imperio se empeña particularmente en destruirlo por su condición de obrero. Sin embargo, nuestro gobierno revolucionario anti-imperialista parece cada vez más preocupado por la opinión internacional y por quedar bien parado ante las burguesías extranjeras, el imperio y demás entes internacionales, tanto así que gastamos los dólares que tanta falta hacen en los hospitales, bicentenarios etc. (no hace falta describir cuanto más beneficioso para el pueblo podría ser ese dinero a lo interno) en ir a defendernos en la O.N.U o en publicar escritos en el New York Times.

La realidad es que nos debería importar un bledo la opinión internacional, trabajar duro a lo interno y el que quiera ver los logros de la revolución bolivariana que visite nuestro país y los constate por sí mismo. El problema está en que los logros se están esfumando como los dólares del fondo chino y el deterioro por la falta de eficiencia en el gobierno está desapareciendo los valores revolucionarios. No, el discurso no lo aguanta todo y tiene sus propios límites.

Entonces, luego de tres años de gobierno el Presidente Nicolás Maduro me dice que las seis horas de cola que me calé desde las 4 am en el bicentenario son por culpa de los burgueses aliados con el imperio y yo me pregunto ¿y qué ha hecho nuestro presidente para solucionarlo? Si en tres años de gobierno no ha podido eliminar a la burguesía y mucho menos al imperio ¿Cuánto tiempo más tendré que soportar este calvario hasta que el logre aliviar nuestras penas acabando con los males que nos acontecen? Me pregunto si la primera combatiente Cilia Flores hace cola como yo en el bicentenario desde las 4am para ofrecerle un café con leche a nuestro presidente obrero en la mañana. Sería interesante ver al Presidente enfrentando y acompañando a su pueblo a enfrentar los embates de nuestros enemigos, pero eso si, en una cola a las 11 am bajo el inclemente sol, no desde la comodidad de Miraflores o desde algún país extranjero en una gira.

Recuerdo las palabras de Fidel en una alocución pública tras la caída de la Unión Soviética afirmó: “Aquel que no entienda los sacrificios que implica la revolución que se vaya no lo necesitamos y no lo queremos” y me pregunto ¿será que los sacrificios son para los tontos, para el pueblo nada más?

El que tenga ojos que vea, siempre que el pueblo interpela al Presidente nos ponen pañitos calientes diciéndonos que estamos en una “etapa de transición” y cuando la cosa se pone muy complicada se pide “lealtad” con la amenaza de ser tildado de traidor, prefiero ser un revolucionario leal y consciente del proceso revolucionario pero sin hambre.

No sé si será la C.I.A,  la burguesía y su guerra económica o ambos. Lo que sí sé es que cada vez las discrepancias entre los estilos de vida de los altos funcionarios y el pueblo se hacen más evidentes. Por las razones que sean, el gobierno no está logrando solucionar los problemas de nosotros el pueblo. ¿Quién sabe si le tocará declararse incompetente en esa materia y darle paso a otro revolucionario con ideas frescas para el modelo socialista? 

El tiempo lo dirá…

Marcel Punceles