The Venezuelan show: montaje económico y financiero yankee

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"La única forma en que Washington puede sancionar a cualquiera en el mundo, es mediante el sistema monetario fraudulento del dólar estadounidense, que ha sido diseñado totalmente en privado y en beneficio de la camarilla bancaria sionista."

Peter Koening, economista suizo y profesor de la Universidad de Zúrich.

La más reciente producción del imperio norteamericano es la provocación del colapso económico y financiero de Venezuela, por medio de sanciones. Como dueños del mundo -que se creen-, la administración Trump en la vocería del sionista Steven Mnuchin, Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, ha anunciado la prohibición de las negociaciones de deuda nueva y capital emitidos por el gobierno venezolano y la petrolera estatal PDVSA, así como de las negociaciones con ciertos bonos del sector público venezolano y pagos de dividendos al Gobierno de Venezuela

 Por la coacción de un pequeño grupo de hombres dominantes que sumergen a su discreción a las naciones en un show económico y financiero, mientras la comunidad internacional observa como sacrifican a los países, en franca violación del Derecho Internacional. ¿Alguna vez vieron la película de Truman show? Truman Burbank, es el protagonista del film; un hombre adoptado y criado por una corporación dentro de un programa de televisión simulado, que gira en torno a su vida, hasta que él lo descubre y decide escapar. Toda su existencia ha tenido lugar dentro de una cúpula gigante en Hollywood, diseñada para alojar la isla de Seaheaven, equipada con miles de cámaras para monitorear la vida de Truman. Las analogías rara vez son perfectas, pero al menos funcionan si son ilustrativas. Lo que sí resulta incuestionable es que Venezuela con total determinación ha decidido salir de la isla del neoliberalismo -desde su primer grito en febrero de 1989-, pero el director del "show capitalista" ?-a administración estadounidense de turno- trata de impedirlo a toda costa. Venezuela no es la primera protagonista de un show de este tipo. Primero Cuba; en tiempos más recientes, Corea del Norte, Irán y Rusia; todos países que han demostrado -a su manera- insumisión al establishment. 

A Truman le infundieron acuafobia para que se abstuviera de abandonar la isla, a Venezuela miedo ante una posible invasión y bloqueo comercial y financiero. La más reciente táctica de sanciones financieras al entender de la economista Pascualina Curcio revela el "embargo silencioso" del que ha sido objeto Venezuela a lo largo de 4 años, con la intención de estrangularla mientras trata de navegar hacia la salida del atolladero llamado sistema capitalista. El rayo más destructivo lanzado hasta ahora, ha sido la firma el 25 de agosto de 2017, de una orden ejecutiva para aplicar, a través del Departamento del Tesoro, sanciones contra el sistema financiero venezolano. Esta medida le da fuerza a la orden ejecutiva 13692 del 8 de marzo de 2015, donde se declaró a Venezuela una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad de Estados Unidos. ¿Cómo se ha realizado esta producción? Veamos los detalles...


El guión financiero

Meses antes del colapso de sus tres banco principales - Kaupthing, Glitnir y Landsbankinn-, Islandia había sido elogiada por las calificadoras de riesgo. Acto seguido, el país quedó sumido en una crisis que estalló en el año 2008. Ni hablar del desempeño de estas corporaciones cuando siguieron "regalando" AAA -máxima nota- sin advertir sobre activos tóxicos en poder del banco Lehman Brothers y la aseguradora AIG. Luego vino la crisis financiera del 2008, y las calificadoras se escudaron al asegurar que ellas ofrecen "opiniones". 


De esta manera, se hace la producción escénica de la manipulación financiera. Las también llamadas agencias de rating no dan sus apreciaciones de gratis ni es cuestión de mérito: se encargan de la evaluación de activos de empresas y de los países. Ellas calculan estabilidad económica y financiera de acuerdo al valor de activos, reservas, gastos, inversiones y ganan mucho por eso. "Determinan" si el país está en condiciones de pagar o no. Además, calculan el riesgo de inversión de un determinado producto financiero, sean acciones en empresas o compra y venta de bonos. Las "Tres Grandes" calificadoras son Moody´s, Standard & Poor´s y Fitch Ratings. Todas ellas se encuentran bajo los designios del FMI, El Banco Mundial y la Comisión Europea y se han convertido en la guía de los inversionistas y bancos.

Desde la consolidación de la Revolución Bolivariana y su declarada insumisión a la Casa Blanca, Venezuela mantenía flujo de divisas, su deuda era inferior a su PIB, cumple sus compromisos internacionales, sin olvidar las garantías que ofrece la posesión de inmensas reservas gasíferas y petroleras. ¿Qué calificación obtiene? Una CC en 2015: riesgo económico de no pagar lo que debe, aunque tenga las posibilidades de hacerlo. ¡Así se maquilla la situación financiera de un país "incómodo" para el imperialismo estadounidense!

Aunado a esto, durante esto años, una fuerte campaña mediática y diplomática ha sentado las bases para el descrédito de Venezuela. Basta con recordar el rosario de intentos del secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA) para aplicar la Carta Democrática a Venezuela, juntos a los secuaces de la derecha regional y la oposición venezolana, esa que ha clamado por una intervención estadounidense en su propio país, mientras encendía las calles y aupaba crímenes de odio. O la reseña de los medios de la llamada "dictadura" de Nicolás Maduro, sin olvidar que esta estrategia se aplicó desde la presidencia del comandante Hugo Chávez. 


"Estados Unidos continuará llevando todo el poder económico y diplomático estadounidense hasta que se restaure la democracia en Venezuela", expresó el vicepresidente, Mike Pence, en un discurso pronunciado ante emigrantes venezolanos el pasado 23 de agosto, en Miami. Previamente, Pence había realizado una gira por Colombia, Argentina, Chile y Panamá para "unir fuerzas" contra Venezuela. No olvidemos la presencia del Comando Sur de Estados Unidos en ejercicios multilaterales y reuniones con jefes militares de la región.   

 La puesta en escena y el montaje 

La decisión de sancionar a Venezuela se produce luego que el magnate neoyorquino afirmara que no descartaba una "opción" militar para el país bolivariano y se informara acerca de la negativa de ciertas empresas de proporcionar a los petroleros venezolanos las cartas de crédito que requieren para descargar el petróleo y obtener su pago en divisas. En este sentido, Eulogio del Pino, presidente de la estatal de hidrocarburos, PDVSA, aseguraba el pasado 18 de agosto, que un bloqueo financiero mantenía varado a un tanquero con crudo venezolano en la costa de Luisiana, Estados Unidos. No obstante, hizo hincapié en que la situación no afectaba a PDVSA sino a sus clientes, como la firma refinadora PBF Energy. 

Desde el 22 de agosto de este año, se extendió el rumor de nuevas sanciones cuando el diario Wall Street Journal -citando a un alto funcionario del gobierno estadounidense bajo anonimato- advirtió que estaban próximas a revelarse nuevas medidas contra el sector financiero venezolano; este hecho golpeó los precios de la deuda y los bonos de PDVSA, que presentaron una tendencia a la baja, de acuerdo a la plataforma de negociación de bonos MarketAxess. Sin embargo, el precio de los papeles de deuda de la República y de Pdvsa obtuvieron el 24 de agosto, su mejor alza del año con un aumentó 6,3% y 5%, respectivamente, ante la posible negociación entre Venezuela y China a fin de recomprar la deuda de Venezuela.

El presidente Nicolás Maduro en una alocución en el Palacio de Miraflores el 25 de agosto, enfatizó: "los primeros perjudicados son los inversionistas estadounidenses tenedores de los bonos de la deuda pública venezolana(...) ¿qué van a hacer con esto ahora? Trump les quemó en la mano los bonos?" Maduro explicó que el 62% de los bonos los tienen capitales estadounidenses, mientras Reino Unido posee 12%, Canadá 11%, Alemania 6%, Suiza 5% y el restante 4% se encuentra en manos de varios accionistas minoritarios. En este sentido, anunció que se reuniría con los tenedores de deuda la deuda pública.

Respecto a la deuda de PDVSA , Estados Unidos posee el 41%, seguido por Reino Unido con 14%, Canadá con 8%, Dinamarca y Luxemburgo con 5% cada uno, Suiza con 4%, Alemania con 3%, mientras el restante 20% se encuentra distribuido en varios países de forma minoritaria.



¿En qué consisten las recientes sanciones financieras contra Venezuela? Entre las medidas, se prohíbe el comercio de nueva deuda por el gobierno venezolano y la Compañía Petróleos de Venezuela (PDVSA) en los mercados estadounidenses. De forma análoga, se bloqueó la negociación de algunos bonos en manos del sector público del país, con el objetivo de detener el "régimen" del presidente venezolano, Nicolás Maduro. Esta decisión se produce luego de tres rondas de sanciones dirigidas contra el presidente venezolano, Nicolás Maduro y miembros de su gobierno. 

Sin embargo, el imperialismo es tan "noble" que ha establecido disposiciones "para mitigar el daño al pueblo estadounidense y venezolano", así reza el comunicado de la Casa Blanca. Entre ellas, con un período de transición de 30 días, se establece la financiación de gran parte del comercio -incluidas exportaciones e importaciones de crudo-, transacciones que involucren solo a la empresa venezolana Citgo, negociaciones de cierta deuda existente y la financiación de bienes humanitarios. 

El productor del show: Estados Unidos

 Washington tiene un prontuario nada fácil de resumir...Invasiones a lo largo y ancho de América Latina, guerras en Medio Oriente y expoliación de recursos a nivel mundial. Protagonizó la imposición del bloqueo contra Cuba, para ahorcar al gobierno y el pueblo cubano, con miras a que desistieran de su proyecto contrahegemónico. Esos son algunos de sus delitos. En Venezuela se estrenó con el golpe de Estado del año 2002, luego paro petrolero, la utilización de Colombia como su portaviones para la incursión de grupos paramilitares en territorio venezolano desde Colombia, el boicot del Bolívar desde Cúcuta y contrabando de productos de primera necesidad.

Ahora, si rastreamos los antecedentes económicos y financieros de Estados Unidos: ¿qué encontramos? Las instituciones financieras de Bretton Woods, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, nacidas en 1944, permitieron la manipulación de las economías e impulsaron operaciones neoliberales de "ajuste estructural", lo que el economista suizo, Peter Koening, considera eufemismos para disimular la miseria que crean  -y continúan creando- "países pobres pero ricos en recursos; con sanciones o algún tipo de chantaje, privatizan sus servicios, los recursos naturales o los hacen perecer con deudas". 


Ante la crisis que atravesaba, el 15 de agosto de 1971, el entonces presidente de Estados Unidos, Richard Nixon declaró de forma unilateral la inconvertibilidad del dólar en oro y puso punto y final al Acuerdo de Bretton Woods. Tomada esta medida, comenzó el desastre de lo que hoy es nuestro escenario económico global con la dependencia al dinero fiduciario, basado en la confianza de la que tanto abusa Washington. Bajo el patrón oro el comercio estaba basado en la Ley de Say -comprar para demandar- por eso, el comercio se equilibraba por esta restricción. Con el sistema establecido en Bretton Woods se podía cambiar en cualquier momento los dólares por oro. Con la disposición estadounidense, todos los países se dedicaron a la acumulación de reservas en dólares que debían ser crecientes o de lo contrario, los especuladores monetarios atacaban la moneda. Estados Unidos comenzó la impresión de la cantidad de dólares que quisiera y era el único que podía pagar sus deudas imprimiendo dinero. Las consecuencias fueron desequilibrios estructurales, escondidos detrás del acceso al crédito. 

La inclaudicable protagonista: Venezuela

Los ingresos por exportaciones de crudo y derivados alcanzan el 95% del total de la entrada de divisas a Venezuela por ventas al extranjero, así lo revela la economista venezolana, Pasqualina Curcio. Además, del total de petróleo y productos derivados, vendidos en mercados internacionales, en Estados Unidos se coloca el 33%. Esto se traduce en que cualquier sanción del país norteamericano contra Venezuela, afecta en más de un tercio los ingresos del país bolivariano, por concepto de exportaciones. 

El informe de julio de 2017, publicado por el Centro de Información de Energía de Estados Unidos (EIA por sus siglas en inglés) sostiene que las exportaciones de petróleo venezolano a Estados Unidos, durante los primeros 4 meses del año 2017, alcanzaron alrededor de 780 mil barriles de petróleo y productos petroleros. En este sentido, los investigadores del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG), Silvina Romano, Aníbal García, Sergio Martín-Carrillo y Francisco Navarro advierten que estas cifras hacen de Venezuela el segundo importador de petróleo a Estados Unidos de los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y el tercero a nivel mundial. Además revelan que: "dos refinerías consumieron cerca del 26% del total de las importaciones venezolanas de petróleo: las refinerías de Citgo en Luisiana y Corpus Christi, de propiedad venezolana, que importaron 45 millones de barriles y 21.5 millones respectivamente".


Sin embargo, Romano y los citados investigadores también señalan que aunque son importantes los niveles de exportación: "Estados Unidos ha reducido considerablemente la dependencia de las importaciones de Venezuela. La cantidad de barriles que importa Estados Unidos provenientes de Venezuela en la actualidad, es similar a la cantidad que importaba en 1988."

La corona de las importaciones de crudo a Estados Unidos se le lleva Canadá, mientras Arabia Saudita es la primera finalista. Mientras se producen las sanciones contra Venezuela, con la reina de Ottawa, Washington acelera la ampliación del oleoducto Keystone, aunque el ritmo está sujeto a los precios del crudo y las críticas ante el daño medioambiental. A pesar de estas opciones, para la sustitución de importaciones, las sanciones tendrán repercusiones en la economía estadounidense: aumento de costes -a causa de que se han realizado las adaptaciones tecnológicas para las particularidades del crudo venezolano- y por ende el incremento de los precios de la gasolina y otros productos.

¿Cómo terminar el show?

 El economista suizo, Peter Koening, considera que el sistema bancario y monetario internacional, la lógica de las exportaciones neoliberales y las economías occidentales son motorizadas por la globalización, cuyo objetivo es generar la dependencia de países "en desarrollo" de la hegemonía bancaria de Estados Unidos.

Irán ha sido objeto de sanciones por parte de Estados Unidos, la Unión Europea y El Consejo de Seguridad en su momento, a partir del año 2006, debido a su programa nuclear. ¿Cómo lo afrontó? Apostó por la producción nacional, para reducir la dependencia de las importaciones y las monedas extranjeras. A su vez, esto le permitió crear capacidad local en producción, tecnología e investigación. El economista Koening, reseña que "la producción nacional utiliza (en su mayoría) capital local y agrega valor dentro de Irán, ayuda a acelerar el poder distributivo del PIB, que es el factor clave para lograr una mayor igualdad en la sociedad."

China en los años ochenta apostó a una "economía de resistencia", con el propósito de ser autosuficiente antes de abrir las fronteras a los inversionistas extranjeros. De forma semejante, con la imposición de sanciones a Rusia, Vladimir Putin consideró que eso era lo mejor que le podía pasar a su país. Moscú se vio obligada a ser autosuficiente en la agricultura y la producción industrial, perdida con la caída de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).


El portal venezolano, Misión Verdad , sostiene que el presidente Nicolás Maduro, de forma discreta, había indicado que se habían emprendido acciones para afrontar las sanciones. Venezuela y China habían conversado sobre la creación de un fondo binacional destinado a la compra a descuento, de bonos de la deuda soberana del país y PDVSA. ¿Cuáles son las implicaciones? Recompra de bonos de deuda de Venezuela -que vencen en 2017 y 2018- por parte de China, sin la intermediación del mercado financiero norteamericano. ¡Productividad y alianzas estratégicas!

No será rápido, pero la hegemonía del dólar se tambalea y con ella, el colapso de Estados Unidos es inminente. ¿Venezuela terminará beneficiada de las acciones de Trump? Saldremos de la isla y el show terminará más temprano que tarde, pero hay que trabajar bastante para lograr este objetivo.