La pelea del Bitcoin

Por: Alvaro Suzzarini

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Las criptomonedas vienen funcionando como refugio de las recurrentes crisis económicas del capitalismo, su rendimiento ha superado al del oro, lo que era antes una "moneda de juego de vídeos", se ha convertido en el centro de una pelea entre el sistema financiero imperante y el que está por nacer.

La nueva doble hélice

Durante la segunda mitad de la década de los 60 diversos autores empezaron a darle forma a lo que el sociólogo japonés, Yoneji Masuda, definiría en 1984 como la "sociedad de la información". El discurso desarrollado durante casi tres décadas tenía como núcleo argumentativo la transición hacia una economía en la que el conocimiento sería el factor productivo clave, relegando a un segundo plano a los factores tradicionales: capital, trabajo y tierra. Uno de estos autores fue el austríaco Peter Ducker, quien equipara esta transición con la consumada después de la revolución industrial. Para Ducker la característica principal de la nueva era, sería que la generación de valor se producirá a partir de la transmisión y aplicación de la información.

De forma contemporánea, también hace aparición en el discurso social el neoliberalismo que el geógrafo británico, David Harvey, define como un "conjunto de ideas político-económicas que afirman que la mejor manera de promover el bienestar del ser humano consiste en no restringir el libre desarrollo de las capacidades y las libertades empresariales del individuo dentro de un marco institucional caracterizado por derechos de propiedad privada fuertes, mercados libres y libertad de comercio [ ...]". Al igual que las revoluciones industrial y francesa funcionaron como "doble hélice" para el tránsito del feudalismo a una sociedad industrial, el neoliberalismo y la "sociedad de la información" se valdrán el uno del otro para eyectarnos en el estadio actual del capitalismo, donde se le otorga un papel "esencial" a la banca en el funcionamiento de la economía.

¿La casa siempre gana?

Si alguna etiqueta se le puede poner al funcionamiento del sistema económico actual es la de "Economía de casino". En este envite y azar económico se juega a los bonos y a las acciones con la comodidad de saber de entrada que si eres banquero nunca pierdes, si la apuesta llegara a salir mal, el ciudadano de a pie pone de su bolsillo para regresarte las fichas, como sabe el buen jugador la casa -¿la banca?- siempre gana.

Pero hasta los casinos más grandes tienen noches negras. Una de esas veladas oscuras fue la caída de Lehman Brothers -cual peso pesado en un jornada boxística en Las Vegas, Con este KO había empezado la crisis, y por consecuencia las miradas hacia la esquina en búsqueda de culpables-.

La crisis del 2008 provocó por primera vez en muchas personas, la reflexión del papel que juegan los bancos en el actual estadio del capitalismo. Al calor de los multimillonarios rescates pagados a la banca con dinero de los contribuyentes, surgieron intentos por juzgar a los banqueros o regular su actividad, en otras palabras, procurar que no roben impunemente. Diez años después, el capital financiero salió vivo y coleando. De estar contra las cuerdas, regresó a la pelea dejando noqueado a la revuelta democrática en su contra en Grecia y esquivando cuanta ley buscara ponerle coto, el único golpe que se llevó fue uno que provino de un lugar donde lo hegemónico todavía se mueve con cierta torpeza: el ciberespacio.

El golpe de Satoshi Nakamoto

Con la tecnología se puede trastocar el núcleo del poder de la Banca: ¡El Dinero! El mismo Harvey en una entrevista, concedida en 2016, reflexionaba sobre la condición de estupidez en que se sumerge el ser humano bajo las actuales estructuras del valor de cambio y comentaba la necesidad de avanzar hacia una utópica sociedad moneyless. El intelectual inglés también advertía que ya se están dando pasos en este sentido: "muchas cosas están pasando a nivel tecnológico con el dinero, me refiero a las monedas electrónicas que están comenzando a erosionar las formas monetarias tradicionales".

El nombre de Satoshi Nakamoto -famoso entre cyber libertarios y hackers- es prácticamente desconocido por el común de las personas-. Su nombre que sugiere una suerte de héroe de un cómic japonés, es en realidad un seudónimo del -o de los- que lograron dar un paso hacia la utopía de Harvey. De Nakamoto solo se conoce una serie de correos y un protocolo del año 2010. Es en este último documento donde se explica las bases de la tecnología que el mercado está intentando con todas sus fuerzas atraer a su ámbito: Bitcoin y su Blockchain.

El valor y los valores

El Bitcoin -que inicialmente costaba unos centavos de dólares- para agosto de 2017 supera las 4000 unidades de la moneda estadounidense. La criptomoneda que sufrió un desplome en los años posteriores a 2013, llegó a revalorizarse en 125% durante 2016. De los 200 dólares por bitcoin en 2015, su valor no ha dejado de crecer, de hecho, no ha bajado de los 1000 dólares por unidad desde enero de este año.

El extraordinario rendimiento del bitcoin como acumulador de valor, ha activado todos los imanes del mercado para atraerlo a su esfera mientras la llamada comunidad Bitcoin resiste y pelea por mantenerse "puro". Amir Taaki, una de las personas más influyentes en el mundo de la tecnología, sostiene que el Bitcoin trata sobre "el comercio directo de persona a persona, la transferencia de valor más pura posible entre 2 o más individuos e interacción directa y personal sobre la infraestructura digital." Taaki argumenta que bitcoin debe ceñirse a los valores de su protocolo y vaticina que "nuestra economía cambiará y Bitcoin se levantará como una tecnología fundamental en ese cambio. Entonces buscar la aprobación de Washington, y el consentimiento del status quo es actuar como perros falderos a los pies del sistema". Y termina por preguntarse "¿Por qué darías voluntariamente tu poder? ¿Eres estúpido?".

Los no estúpidos y el Blockchain

Según la consultora bancaria Accenture Consulting, la tecnología Blockchain podría ayudar a los grandes bancos de inversión reducir sus costos hasta en 12 mil millones de dólares para 2025. El monto supera lo invertido en el nuevo Canal de Suez o incluso alcanzaría para pagar la deuda externa de Bolivia, Honduras o Irán. Pero el interés de la banca va mucho más allá. Alcanzar el poder sobre el Bitcoin y el Blockchain garantizaría la síntesis gatopardiana de "cambiar para que nada cambie". El fin último del mercado es sostener la lógica neoliberal de "que el bien social se maximiza al maximizar el alcance y las frecuencias de las transacciones comerciales y busca atraer toda la acción humana al dominio del mercado. Esto exige tecnologías de creación de información y capacidad de almacenar, transferir, analizar y utilizar enormes bases de datos [...]". Sabiendo esto, los principales banco del mundo como, BBVA, JP Morgan, Credit Suisse, entre otros; se han lanzado por el control de la tecnología del Blockchain, incluso, la icónica casa de inversion Goldman Sachs, lanzo este mes SETLcoin, su propia criptomoneda. Los banqueros parecen haber escuchado el consejo de Taaki, de estúpidos no tienen nada y voluntariamente van por el poder del Blockchain.

Y mientras tanto la izquierda Latinoamericana...

La izquierda no pasa de la expectación ante la revolución en la configuración monetaria que se aproxima. En los tiempos de los gobiernos progresistas en Latinoamérica se buscó avanzar hacia la independencia del sistema financiero. Proyectos como el SUCRE o ideas como el PETRO, quisieron forjar un sistema alternativo. Lo cierto es que estas intenciones para la fecha de hoy pudieran considerarse como un fracaso, más todavía si contrastamos a las mismas con lo logrado por el Bitcoin resistiendo al capital financiero. El mercado está haciéndo lo suyo ¿Qué esperan los gobiernos que denuncian la injusticia de la tiranía bancaria para usar Bitcoin y el Blockchain en la construccion un sistema monetario alternativo más democrático y mucho más constructivo socialmente?



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