Julio Escalona: "Hay conflictos muy serios que pueden agudizarse en el 2018"

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En exclusiva para Bervum, el constituyente y escritor venezolano, Julio Escalona, explicó que en Venezuela, donde se mueven fuerzas trasnacionales, se pasó de una guerra violenta a una guerra de precios, que caotiza la vida cotidiana del pueblo. ¿Qué debe hacer el gobierno en el plano económico? Además, abrió el debate entre la burocracia partidista y las bases del chavismo. ¿Cuál es la línea divisoria en esta discusión?

El filósofo francés, Jean-Paul Sartre, en su ensayo "El existencialismo es un humanismo" advierte: "Elegir ser esto a aquello es afirmar al mismo tiempo el valor de lo que elegimos(...) Soy responsable para mí mismo y para todos, y creo cierta imagen del hombre que yo elijo; eligiéndome, elijo al hombre [a la humanidad entera]".

Precisamente para darle continuidad a un proyecto histórico de liberación, hace algunos años, el pueblo venezolano, guiado por Hugo Chávez, hizo una elección. Apostó por la construcción de un modelo soberano contrario al capitalismo y así contagió a la región con la pretensión de sumarse a esta lucha, lo que el economista y ex comandante guerrillero, Julio Escalona, llama Geopolítica de la liberación.

Desde entonces, este país libra una guerra, enmascarada de múltiples formas y desde diversas instancias, que perjudica y castiga, en primer orden, a su pueblo. En el encadenamiento de hechos recientes: ¿Cómo se ha manifestado en la realidad política y económica de Venezuela esa contienda? 

Debate: ¿antídoto de diferencias?

- ¿Las elecciones municipales tuvieron una importancia geopolítica?

"Sí. Cualquier elección que se haga en Venezuela siempre la tendrá, porque este país está en el centro de la geopolítica mundial. Por lo tanto, toda actividad política venezolana se mueve también en esa dirección". 


- ¿Hay tensiones entre el liderazgo del PSUV y algunos sectores del chavismo?

"No sé qué tan generalizado sea (...) Pero ese debate está planteado dentro del chavismo, incluso más allá del PSUV. Es importante que ese debate se desarrolle por canales adecuados, que no genere fracturas o rupturas y que pueda realizarse en función constructiva para fortalecer las fuerzas populares y patrióticas.

El presidente Chávez estableció una línea divisoria entre la patria y la antipatria. Aspiro a que siempre, en estos debates, prevalezca la patria y sepamos claramente quién es el enemigo". 

-Con la MUD fracturada y la negativa de algunos partidos a participar en elecciones: ¿Dónde queda la voz de los ciudadanos opositores?

"Hay lo que se llama la oposición radical, esa que encabezó las guarimbas y está claramente ubicada en el campo de los intereses negativos para la patria. Sus intereses e ilusiones están fuera del país. Sin embargo, dentro de la oposición hay un pueblo igual que el chavista. Por eso, yo creo que lo que está planteado es la unidad del pueblo. Si hablamos que el pueblo unido jamás será vencido, ese pueblo tiene que incluir al chavismo y al no chavismo. El antichavismo no se limita a esos extremos que quieren destruir el país".



Caotizar la vida cotidiana del pueblo

-¿Cómo vislumbra el escenario político en el año 2018, considerándose las elecciones presidenciales y los problemas nacionales como la especulación, la inflación y el mercado cambiario?

"Creo que el año 2018 va seguir siendo -como el 2017- un año bien contradictorio. Incluso, con conflictos muy serios que pueden agudizarse. Es necesario tomar en serio la solución de los problemas que están afectando gravemente a la población, porque está siendo castigada por una manipulación de los precios. La guerra pasó de la violencia en calle -con la guarimba y la quema de personas- a la fase de enfrentar al pueblo, destruyendo sus condiciones materiales.

Lo principal ahora es caotizar la vida cotidiana a través de distintos métodos. Uno de los más importantes es el problema de los precios -por supuesto- pero hay otro, y es la situación de seguridad.

En el país hay una especie de toque de queda, que determina que las personas alrededor de las 7:00 pm u 8:00 pm se vaya para su casa. Esto debe corregirse. La gente no puede vivir como en una ciudad en estado de sitio. Le toca al gobierno resolver estos problemas de seguridad y los precios.


La solución de los precios acordados no ha funcionado plenamente. Como los grandes empresarios lo que quieren es derrocar el gobierno, ellos no han demostrado tener interés en llegar a un acuerdo esencial, sino unos que ellos mismos rompen. Hace falta una política -vamos a llamarla radical- de parte del gobierno.  

Por ejemplo, el Superintendente para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde), William Contreras, fiscalizó los comercios en Sabana Grande y ellos después cerraron. Esa es una batalla de dando y dando. Las cuestiones de carácter ilegal que hagan los empresarios tienen que ser sancionadas. Incluso, debería haber un decreto constituyente que ilegalice en el mercado nacional el Dólar Today. Lo que significa que su uso como referencia para calcular el precio del bolívar debe ser sancionado legalmente.

El gobierno en el plano económico, aparte de buscar soluciones viables, debe acompañarlas con medidas radicales, de castigos de los delitos económicos.

Esos precios que se están fijando son absolutamente especulativos, no tienen realmente nada que ver con los costos de producción y son calculados para castigar al pueblo venezolano. La intención es provocar el descontento del pueblo, que retire la solidaridad con el gobierno y de alguna manera, se convierta en aliado de la intervención internacional. 

Sé que el pueblo venezolano no va a hacer eso, pero no podemos abandonarlo y dejarlo a su suerte. El gobierno tiene que tomar medidas para acompañarlo". 


Alberto Morales