Fernando Hugo Azcurra: "En Venezuela todavía está pendiente acorralar a la burguesía interna"

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El salario no es más que un nombre especial con que se designa el precio de la fuerza de trabajo, o lo que suele llamarse precio del trabajo, el nombre especial de esa peculiar mercancía que sólo toma cuerpo en la carne y la sangre del hombre.

Carlos Marx. El trabajo asalariado y el capital, 1849.

Los trabajadores asalariados son el motor de la producción mundial. Sin embargo, continúan arrastrando las cadenas del capital. A pesar que en América Latina, los económicamente explotados se han puesto en marcha con movimientos progresistas que profesan otra lógica política y resisten a la clase capitalista; el problema fundamental permanece: el trabajo asalariado. Bervum dialogó con el economista argentino, Fernando Hugo Azcurra, sobre la esclavitud asalariada. ¿Cómo convencer a los trabajadores de la necesidad de su abolición?

La premisa de nuestra existencia es trabajar para vivir. En 1849, Carlos Marx advertía que "el elemento sustancial que define al capital es el trabajo asalariado". Explicaba este filósofo alemán en su texto "El trabajo asalariado y el capital" que el obrero asalariado vende al capital su fuerza de trabajo para vivir. En este sentido, el capitalista paga una determinada cantidad de dinero que conocemos como salario por un tiempo de trabajo o la ejecución de una tarea: "El capital sólo puede aumentar cambiándose por fuerza de trabajo, engendrando el trabajo asalariado. Y la fuerza de trabajo del obrero asalariado sólo puede cambiarse por capital acrecentándolo, fortaleciendo la potencia de que es esclava. El aumento del capital es, por tanto, aumento del proletariado, es decir, de la clase obrera".

Han transcurrido 168 años y -a pesar de algunas "mejoras"- esta realidad no ha cambiado: la expansión de la dominación burguesa sobre la clase obrera asalariada es directamente proporcional al crecimiento del capital. 

Nosotros, obreros libres, nos vendemos a nosotros mismos en partes de acuerdo a las horas de trabajo, como describió Marx. Para el asalariado el trabajo continúa siendo considerado "más bien un sacrificio de su vida". ¡Tanto trabajar y no tengo na!, refiere la letra de la orquesta musical venezolana Billo´s Caracas Boys, con la que nos hemos identificado en más de una oportunidad los trabajadores asalariados: tenemos un salario y explotación. ¿Trabajamos para vivir y dejamos la vida en el trabajo? Un tanto contradictorio. Caso contrario del capitalista, al que cada vez le va mejor. Los intereses del trabajador son opuestos a los del capitalista.

En consecuencia, se hace evidente que en este proceso algo anda mal. Manifiesta la imperiosa lucha de clases, porque lo que sí tiene el trabajador es fuerza para luchar. América Latina lo sabe. Con el propósito de comprender la realidad y nuestras posibilidades recurrimos a Fernando Hugo Azcurra para consultarle: ¿Cuáles son las perspectivas de los trabajadores asalariados en América Latina? ¿Es posible abolir la propiedad privada capitalista? ¿Se ha internalizado y profundizado la propuesta de las comunas en Venezuela?

América Latina: ¿camina la lucha contra el capital? 

-¿Cuál es la situación actual de los trabajadores asalariados en América Latina? ¿Tiene el trabajo asalariado alguna relación con el hecho de que seamos la región más desigual del mundo?

 "La situación de las clases trabajadoras en América Latina no se diferencian de las del resto del mundo en desarrollo, pero tienen una particularidad: en América Latina, en distintos países, la clase trabajadora ha comenzado a ponerse en marcha, apoyando esos movimientos progresistas de carácter reformistas, que aunque no plantean cambios profundos en la sociedad; de todas maneras, esas iniciativas reformistas, progresistas y redistribucionistas impactan en la economía y en la políticas de estos países. 


De modo tal, que le plantea a las clases gobernantes una situación de incomodidad y hasta de querer volver a viejas épocas de las políticas en la que lo único que interesaba era la represión. ¡Por supuesto van a seguir reprimiendo! Lo estamos viendo casi a diario, pero no consiguen acallar la rebelión de las clases trabajadoras, de los pueblos que avanzan y retroceden pero el movimiento ya está establecido".


-¿Considera que el movimiento sindical obrero en América Latina advierte la necesidad de superar el trabajo asalariado?

"No. Estos movimientos -que intentan cambiar las relaciones sociales- no se plantean para nada la consigna más profunda que tienen los trabajadores que es abolir el trabajo asalariado. Pero, ¿qué es el trabajo asalariado? Es una variedad de trabajar para otro. 

Las clases trabajadoras reciben un pago por su trabajo, pero siguen trabajando para otro y generando riqueza para otra clase. De la misma manera que ocurría con el trabajo esclavo y el trabajo servil. Es exactamente igual, aún cuando ahora, las clases trabajadoras que trabajan por un salario, parte de ellas al menos, tienen una situación de vida, confort y consumo un poco mejorados. 

La riqueza que generan no es poca. Poca era en la época esclavista y en el trabajo servil (feudalismo).

"Ahora, el trabajo genera una inmensa riqueza, pero ya no por décadas o por años, sino por semanas. Y se las apropian aquellos que no trabajan".

¿Cómo es posible que no se entienda, que el trabajador para comer y vivir mejor trabaja, pero enriquece a parásitos y a ociosos?

Entonces, estos movimientos no toman conciencia que son trabajadores, que son económicamente explotados, aún cuando inclusive vivan en condiciones superiores a como lo hacían antes. De lo que se trata es que todos trabajen y el que no lo haga, no come. Este es el punto. 

Los sindicatos y las instituciones de los trabajadores lo que tratan de hacer es resistir las políticas más despiadadas de las clases pudientes y ricas". 

La esclavitud asalariada y las cadenas de plástico

-Entonces, ¿puede calificarse el trabajo asalariado como un tipo de esclavitud moderna?

"Es la esclavitud asalariada. Nada más y nada menos. Con todo lo que eso significa. Si usted tuviera sus piernas atadas con cadenas pesadas de hierro y resulta que le colocan cadenas de plástico más livianas: ¿usted diría que han mejorado sus condiciones? ¿Qué tienen ahora las clases trabajadoras? Cadenas de plástico".


-Si bien se plantea la trascendencia del trabajo asalariado, mientras concretamos esa pretensión: ¿qué puede ser considerado un salario digno? 

"El salario digno sería uno extremadamente elevado, a tal punto que eliminara la ganancia. Eso las clases capitalistas no lo van a permitir".


-¿Hay experiencias del trabajo libre?

"Sí hay, en la propia sociedad capitalista existen. Trabajadores autónomos, independientes, profesionales. Sí, pero son islas. La estructura fundamental permanece". 


-¿Y qué falla?

"No, no es una falla. Es una realidad. Bajo unas nuevas relaciones sociales y económicas -llamémosla colectivismo o socialismo- también va a haber trabajadores autónomos.  

"La nueva sociedad por la que nosotros luchamos y aspiramos significa la eliminación de la propiedad capitalista".

No toda propiedad privada. La propiedad privada personal va a existir. Va a haber propiedad colectiva, trabajadores autónomos, propiedad cooperativa (...) No es que se elimina toda la propiedad, en realidad, los capitalistas y el capital son los que buscan eliminar toda propiedad que no sea capitalista. 

No lo logra, pero fundamentalmente siempre están buscando políticas y procedimientos que beneficien la propiedad privada capitalista". 

Venezuela: "Comuna o nada"

-¿Es el momento histórico para abolir la propiedad privada capitalista?

"Sí, ya empezó con la Revolución Rusa. Yo creo -permítaseme que haga un comentario sobre Venezuela- todavía está pendiente acorralar a la burguesía interna, porque ésta es terroristas y conspira contra el gobierno y el pueblo de Venezuela, siendo es una versión local de los intereses del imperio, en particular de los Estados Unidos". 


-En Venezuela se tiene una situación complicada. Ante esta realidad el trabajador se aferra a su salario (sea poco o mucho) ¿Cómo convencerlo de la necesidad de superar el trabajo asalariado?

"Ya lo delineó en comandante Chávez. Venezuela se encaminaba bajo su liderazgo hacia la transformación de las relaciones sociales totales. Fue buscando, poco a poco, los procedimientos que permitieran aunar en una sola fuerza los intereses de las clases populares y de otras que estuvieran interesadas en cambiar estas relaciones. No pudo hacerlo. Quizás, porque no contó con el apoyo suficiente y después finalmente, debido a que el capital tuvo la suerte que un dirigente de la talla del comandante haya fallecido, cuando todavía estaba en condiciones de ofrecer mucho. 

No solo para Venezuela. Este país es una especie de bandera para el mundo. En ese sentido, los trabajadores y el gobierno venezolano tienen una responsabilidad que excede el ámbito de su país. Por supuesto, no se trata para nada de olvidar esto, pero sí que muchos pueblos y países todavía tienen a Venezuela como un adalid de los cambios. 

Retomando la pregunta, ¿cómo convencer a los trabajadores de la eliminación del trabajo asalariado? Primero, hay que poner en práctica la búsqueda de cambiar el sistema. La abolición del trabajo asalariado es una posibilidad.

En general, los países en los que se desarrolló una situación revolucionaria -que son los tradicionales Rusia, China y Vietnam- lo primero que hicieron fue confiscar la propiedad privada. Eliminaron a la burguesía capitalista, pero mantuvieron y expandieron el trabajo asalariado en lugar de abolirlo. 


Por eso, mantuvieron la estructura social y económica de desigualdad. Por un lado, los trabajadores asalariados y por el otro, los dirigentes y los partidos que manejaban el país. 

Entonces, esto no significó una superación de la estructura del capital sino su expansión, bajo otra denominación: socialismo, colectivismo, en algunos caso, comunismo. ¿Bajo la dirección de quién? Del partido comunista que tomó el lugar de la clase capitalista, pero nunca los trabajadores fueron dueños de los medios de producción, nunca fueron propietarios. Y de lo que se trata, para ir a fondo, es de que la clase trabajadora sea propietaria de los medios de producción".


-¿La burguesía capitalista puede ser combativa con las comunas?

"No le quepa la menor duda. Es más, es otra tarea pendiente. Desarrollarlas, profundizarlas y subsidiarlas. ¿Pero ya se subsidió?

El capitalismo que empezó hace 500 años, ¿sabe los años que tuvo de subsidio del Estado? ¡Nadie se acuerda de eso! Parece que nació eficiente, con una administración pulcra y prolija... ¡Mentira! Utilizó al Estado para acumular. ¿Por qué no vamos a utilizar el Estado para que acumulen las comunas? Si además son trabajadores. 


Ah, ¿cuando es subsidiar al trabajador está mal pero cuando es subsidiar al capital está bien? No, no, no. Lleve el tiempo que lleve, ese es el camino. Por eso, creo que el comandante Chávez no ha sido entendido cuando dijo al actualmente presidente: "Comuna o nada". No ha sido entendido todavía por la actual dirigencia -me parece a mí- que hay que seguir ese camino. El acuerdo con la burguesía no es camino".  

Alberto Morales