Trump, según su doctor: mente estable, buenos genes y crecepelos

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"Altura: 1,90 metros. Peso: 108 kilos. Frecuencia cardiaca: 68. Presión sanguínea: 122/74. Donald Trump, a sus 71 años, goza de una excelente salud tanto mental como física y dispone de unos genes extraordinarios", expresó el médico de la Casa Blanca, Ronny Jackson.

Jackson explicó que el presidente de Estados Unidos, pese a bordear la obesidad, no solo está en forma, sino que de no haber abusado tanto de las hamburguesas "podría llegar a vivir 200 años".

"Tiene una increíble salud cardíaca y creo que gran parte se debe al hecho de que jamás ha bebido o fumado", dijo el doctor norteamericano.

Tras hacer públicos los datos del chequeo, las únicas amonestaciones del médico procedieron de la vida excesivamente sedentaria del presidente, que solo practica golf como deporte, y de sus niveles altos de colesterol (223 totales, con 143 en lipoproteína de alta densidad, HDL, y 67 en lipoproteína de baja densidad, LDL), algo normal en alguien adicto a la comida basura.

"Aunque desde que está en la Casa Blanca come mejor (...) Una meta razonable para este año sería que bajase de 5 a 7 kilos de peso. Hemos hablado de dieta y hacer deporte. Tengo la impresión de que le entusiasma más la parte de la dieta que la del deporte, pero haremos las dos cosas; hay un gimnasio en la planta de arriba", indicó Jackson, quien reconoció que algunas veces le pide ayuda a Melania para que controle la toma de medicamentos de su esposo. Entre ellos, Propecia, un fármaco usado por Trump para evitar la caída del cabello.

El diagnóstico incluyó su debatido estado mental. "Habló con él todos los días y jamás he visto nada raro", señaló el doctor Jackson, quien recordó que el presidente llegó a solicitarle un test cognitivo. La prueba a la que fue sometido, denominada Montreal Cognitive Assesment, la superó con la máxima puntuación.

Recordemos que la publicación hace dos semanas del demoledor libro Fuego y Furia, ha alimentado la sospecha de que Trump no está capacitado para el cargo. En la polémica obra, elaborada con testimonios del entorno presidencial, se le dibuja como un "niño grande", altamente inestable e incapaz de prestar atención.

Esta explosiva descripción y la apabullante respuesta que dio Trump al declararse "un genio estable" y multiplicar sus apariciones y debates públicos para demostrar que tiene pleno dominio de sus capacidades mentales.

Ber Vum