Indonesia aún somete a las mujeres a un test de virginidad para unirse a los cuerpos de seguridad

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Indonesia somete a las mujeres a un test de virginidad para unirse a los cuerpos de seguridad.

"Si no son vírgenes, si son traviesas, significa que su mentalidad no es buena", declaró hace dos años el entonces jefe de las fuerzas armadas indonesias, Fuad Basya.

"Si no se hace así, entonces alguien con malos hábitos puede convertirse en personal militar", arguyó Basya

Este test es llamado "prueba de los dos dedos", porque son, literalmente, un par de falanges las que se insertan en las vaginas de las candidatas para percibir si el himen está intacto y así tratar de averiguar si la aspirante es o no virgen.

Una prueba "cruel y degradante", según la organización Human Rights Watch (HRW), y además inútil, pues según la Organización Mundial de la Salud (OMS) no tiene ninguna validez científica.

La prueba se realiza a mujeres jóvenes solteras, de entre 18 y 20 años, que desean ingresar en el Ejército o en la Policía de Indonesia.

La HRW afirma que se trata de una práctica realizada durante décadas que a veces se extiende a las prometidas de los oficiales.

El examen se presenta oficialmente dentro de "la prueba psicológica y de personalidad" que las aspirantes han de hacer después de la prueba física y la académica, y es llevado a cabo "por razones de salud mental y moralidad".

Además ni la Policía ni el Ejército informan a las candidatas de los resultados del test, luego les resulta imposible saber si este afecta en caso de ser descartadas. 

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