Hija de Miguel Etchecolatz pidió cárcel eterna para su padre

bervum


Los argentinos llevan semanas movilizándose para repudiar la medida de prisión domiciliaria concedida a Miguel Etchecolatz, de 88 años, uno de los más férreos represores de la dictadura argentina.

Desde finales de diciembre de 2017, Etchecolatz reside en una casa de Bosque Peralta Ramos en Mar del Plata. Los jueces del TOF-6 le concedieron esta medida por su avanzada edad y por el supuesto deterioro en su estado de salud.

Al respecto, la hija biológica del expolicía argentino, Mariana Dopazo, insistió en que sería "justo y reparador" que su padre Miguel Etchecolatz "estuviera hasta el final de sus días en una cárcel común" y lamentó el "retroceso en derechos humanos" que representa la medida otorgada.

"A mis 47 años jamás creí que sufriríamos tal retroceso en DD.HH. con esta decisión inadmisible, pero la fortaleza popular es enorme y debe seguir creciendo hasta meter a cada una de estas bestias tras las rejas", enfatizó Dopazo.

En 2014, Mariana se presentó ante la justicia para sacarse el apellido de su padre. Durante esos días ella narro con precisión el infierno que vivió junto a su hermano y su mamá, conviviendo con el exfuncionario de la Policía bonaerense.

"Cuando oía sus pasos, sentía el perfume del terror (...) Crear una vida propia, a las sombras de mi progenitor, uno de los genocidas más siniestros de nuestra historia, fue muy difícil. Siempre rodeados de armas, acompañados de custodia policial y metidos en una burbuja. Mi vieja hacía lo que podía, amenazada recurrentemente por él: 'Si te vas, te pego un tiro a vos y a los chicos?. De hecho, mi recuerdo más crudo de la infancia da cuenta del sufrimiento permanente: cada vez que él volvía de la Jefatura de Policía de La Plata, nos encerrábamos a rezar en el armario con mi hermano Juan, para pedir que se muriera en el viaje", recordó Mariana.


Ber Vum