Fin de semana de alta tensión en Honduras

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El nuevo Congreso Nacional de Honduras para el período 2018-2022 quedó instalado en medio de gritos y abucheos un acto en el que los integrantes de la oposición sacaron múltiples pancartas contra el nuevo gobierno.

Los 128 diputados de las ocho bancadas estuvieron presentes en la instalación. Pero, el mandatario Juan Orlando Hernández fue el gran ausente de la ceremonia. 

El presidente hondureño envió en su lugar al vicepresidente, Ricardo Álvarez, a quien los opositores abuchearon de principio a fin.

A medida que la ceremonia avanzaba, centenares de mujeres salieron a las calles en protesta contra el presidente reelecto.

Los manifestantes reclamaban el triunfo de la izquierdista Alianza de Oposición contra la Dictadura, que postuló como candidato presidencial a Salvador Nasralla. En este sentido, intentaron acercarse al Congreso, en el centro de Tegucigalpa (capital), pero un cordón policial les impidió el acceso.

Las manifestantes estuvieron acompañadas del expresidente Manuel Zelaya, derrocado en el 2009. El también coordinador de la alianza opositora, llamó a la población a protestar el sábado contra el inicio del segundo mandato de Hernández. 

Mientras tanto, el Gobierno de Honduras informó que pidió a la ONU "apoyo técnico" para la puesta en marcha de un proceso de diálogo que permita una salida a la crisis política actual.

El secretario ejecutivo del Consejo de Ministros de Honduras, Ebal Díaz, dijo a periodistas que la petición se hizo en una carta enviada por la Cancillería hondureña al secretario general de la ONU, António Guterres.


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